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Cognición

Cómo superar un bloqueo creativo

Un bloqueo creativo es una falta de avance, no una falta de capacidad.

Los puntos clave

  • El bloqueo creativo es una experiencia común.
  • La emoción predominante detrás de un bloqueo creativo es la frustración.
  • Las estrategias de regulación cognitiva y conductual ayudan a superar el bloqueo.
  • Empieza por la autocompasión, tómate un descanso y examina tus problemas desde diferentes ángulos.
El bloqueo creativo no es síntoma de falta de capacidad.
El bloqueo creativo no es síntoma de falta de capacidad.
Fuente: Nick Fewings/Unsplash

¿Te quedas mirando una pantalla o un lienzo en blanco? ¿Simplemente no surgen las ideas? ¿Tu mente parece tan vacía como la superficie que tienes delante? Es probable que estés atravesando un bloqueo creativo. Los psicólogos definen el bloqueo creativo como una falta de progreso que no puede explicarse por una carencia de capacidad creativa.

Si el problema no es la falta de habilidad, ¿cuál es entonces? El bloqueo creativo tiene que ver con la naturaleza misma del proceso creativo. Cuando nuestro objetivo es crear, intentamos hacer algo que no se ha hecho antes. Por ello, no existe un manual de instrucciones que detalle qué hacer en cada paso del camino. Lo más probable es que sea necesario cierto grado de ensayo y error, y esos errores a menudo se traducen en momentos de bloqueo o estancamiento.

Otra causa del bloqueo creativo es no ver el bosque por mirar los árboles; es decir, perder la perspectiva general al centrarse demasiado en los detalles. Esto puede ocurrir cuando nuestro pensamiento se vuelve rígido. Los investigadores han descubierto que, al empezar un proyecto, si se nos presentan ejemplos de posibles soluciones, resulta difícil desvincularse de ellas. Las personas tienden a volver a los ejemplos que han visto, incluso cuando estos claramente no son lo que buscan. En otras palabras, podemos quedarnos bloqueados porque estamos demasiado inmersos en una forma de pensar concreta en un momento que requiere algo distinto.

Aunque no existe una fórmula infalible para superar un bloqueo creativo, hay varias estrategias que pueden ayudar y que pueden utilizarse de forma combinada.

Practica la autocompasión

El bloqueo creativo es una experiencia cargada de emociones. Al estudiar cómo lo describen los profesionales creativos (escritores de ficción y no ficción, compositores, pintores, escultores y diseñadores), surgió un sentimiento predominante: la frustración. En algunos casos, esta puede ir acompañada de ira; en otros, de ansiedad; y en otros, de decepción o dudas.

Un buen punto de partida es intentar mitigar estos sentimientos. Nuestro objetivo no es necesariamente transformar una frustración abrumadora en calma o felicidad; eso podría ser demasiado ambicioso para lograrlo de inmediato. Sin embargo, sí podemos aliviar la frustración lo suficiente como para que deje de paralizarnos. Una estrategia consiste en preguntarnos qué le diríamos a un buen amigo que estuviera pasando por una experiencia similar. Nuestra voz interior puede ser dura y recriminatoria, pero es poco probable que le hablemos así a otra persona.

La autocompasión implica dirigirnos a nosotros mismos las palabras que usaríamos para ayudar a los demás. Las investigaciones demuestran que esto resulta especialmente útil para las personas muy autocríticas. Darya Zabelina y Michael Robinson descubrieron que, cuando quienes tienden a ser duros consigo mismos se centraban deliberadamente en la autocompasión, generaban ideas tan originales como las de aquellas personas que no eran excesivamente autocríticas.

Haz una pausa

Estar bloqueado es como enfrentarse a un muro alto. Y seguir trabajando durante horas, o incluso días, sin avanzar equivale a golpearse la cabeza contra ese muro. Hacer una pausa y alejarse del muro puede ayudarnos a ver las cosas desde otra perspectiva (¿quizás podamos rodearlo?).

Investigadores de la Universidad de Lancaster descubrieron que hacer una pausa puede mejorar el pensamiento creativo. Sin embargo, también importa qué hacemos durante ese descanso. Las pausas más eficaces no son pasivas, como ver la televisión o tomar un tentempié. Para que resulten útiles, las actividades que realicemos deben requerir cierto esfuerzo, sin llegar a ser demasiado exigentes. Responder correos electrónicos o completar trámites administrativos puede servir. Estas actividades suponen un paréntesis en la tarea que nos tiene bloqueados, al tiempo que ocupan nuestra mente y nos permiten desconectarnos del problema en cuestión.

Deja que tu mente divague

Hacer una pausa y cambiar de actividad durante un breve periodo suele ayudarnos a superar un bloqueo. Pero no siempre es así.

Sufrir un bloqueo creativo genera presión por retomar el trabajo productivo. Puede resultar difícil permitirse dejar que la mente divague y se aleje de la tarea. Sin embargo, eso puede ayudar.

Unos psicólogos estudiaron el proceso de trabajo de dos grupos de personas creativas de formas muy distintas: escritores y físicos teóricos. Descubrieron que, por lo general, ambos grupos avanzaban de manera constante. No obstante, en el 14% de los casos experimentaban un bloqueo creativo.

Aunque la mayoría de las ideas surgían cuando estaban totalmente absortos en su trabajo, aproximadamente una de cada cinco ideas creativas aparecía cuando su mente divagaba y se alejaba de la tarea. Las ideas que surgían cuando las personas no estaban concentradas activamente en el problema se percibían como momentos de revelación repentina. Cabe destacar que la calidad de estas ideas era equiparable a la de aquellas generadas en momentos de concentración y progreso constante. Permitir que la mente divagara facilitaba el hallazgo fortuito de un nuevo camino.

Volver a empezar de cero

Cuando las estrategias iniciales fracasan, es momento de replantearse la naturaleza del problema en cuestión. La falta de avances puede indicar que la forma en que definimos el problema, y la vía elegida para resolverlo, no están funcionando. Quizás la estructura de la historia que se está escribiendo no tenga remedio y requiera un replanteamiento total; o tal vez el diseño de un anuncio no satisfaga al cliente, obligando a los diseñadores a identificar la causa y buscar un enfoque distinto. En estos momentos, es necesario plantear nuevas preguntas antes de seguir adelante con una idea concreta.

La realidad sobre el bloqueo creativo es que no existe una estrategia única que funcione siempre. Cualquier acción que ayude a rebajar la tensión emocional probablemente nos encamine de nuevo a abrir la mente y ampliar nuestro pensamiento. Recurrir a personas de nuestra red de contactos puede permitirnos descubrir nuevas perspectivas. Al no haber estado inmersas en el problema ni haber trabajado en él intensamente, es posible que lo vean bajo una luz diferente y nos aporten, o inspiren, una nueva manera de abordarlo. Y, a veces, quedarse bloqueado puede significar simplemente que hemos llegado al final de un camino.

A version of this article originally appeared in English.

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Acerca de
Zorana Ivcevic Pringle Ph.D.

La Dra. Zorana Ivcevic Pringle, es científica investigadora en el Yale Center for Emotional Intelligence y estudia las emociones en la creatividad, también cómo enseñar habilidades de creatividad a través de las artes.

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