Relaciones
Tres reglas para guiar la forma en que expresas tus emociones
No temas mostrar tus emociones, siempre y cuando sigas estas tres pautas.
13 de julio de 2026 Revisado por Tyler Woods
Los puntos clave
- Saber qué emociones expresar y con quién constituye lo que se conoce como reglas de expresión emocional.
- Una investigación identifica 3 reglas que abarcan casi todas las situaciones que involucran emociones básicas.
- Al conocer estas reglas, puedes expresar tus emociones con honestidad sin descuidar tus relaciones.
Cada persona tiene una actitud diferente ante la expresión pública de emociones. Ana tiende a llorar delante de los demás cuando se encuentra en una situación triste, sin importar quiénes sean esos “otros”. Esto le ha causado algunos problemas cuando las personas a las que les expresa sus emociones prefieren mantener la compostura. Si fueras amiga de Ana, ¿qué consejo le darías?
Reglas para la expresión de emociones
Cada sociedad tiene sus propias “reglas para la expresión” sobre si es apropiado o no mostrar los sentimientos. Según Conal Monaghan y sus colegas de la Universidad Nacional de Australia (2026), estas reglas son “un ingrediente vital para una interacción social exitosa”. Según estas reglas, se espera que uno contenga o exprese sus sentimientos para ajustarse a las “expectativas normativas” de la situación en la que se encuentre (p. 439). Por definición, las normas que rigen la expresión emocional son propias de cada cultura.
La tendencia de Ana a llorar violaría las normas de comportamiento si dejara que las lágrimas fluyeran en el trabajo, pero no si ocurre cuando está con sus seres queridos. ¿Pero qué pasaría si las emociones que expresa fueran positivas, como por ejemplo, hacer saber a los demás, incluso en el trabajo, que está feliz? Suponiendo que no estalle en una carcajada estruendosa ante un comentario que no sea gracioso, esta expresión emocional podría no causarle tantos problemas.
El equipo de investigación australiano quería averiguar si existe una estructura determinada para las normas de comportamiento basada en la naturaleza de las emociones y la naturaleza de la situación social. Para ello, se propusieron desarrollar una nueva escala que reflejara las opiniones de las personas sobre qué emociones deben expresarse o reprimirse, y bajo qué condiciones. Su escala, a la que llamaron Escala de Regulación de la Expresión (ERS), podría servir de base para guiar a personas como Anna y evitarles situaciones embarazosas o, peor aún, el ostracismo.
Poniendo a prueba la regulación de la expresión
Utilizando una muestra de residentes en línea del Reino Unido (con una edad promedio de 46 años), los autores exploraron la estructura de un posible Sistema de Regulación de la Expresión (SRE) a partir de un conjunto inicial de 64 ítems que abarcaban cuatro situaciones: privada-cercana, privada-distante, pública-cercana y pública-distante. Como ejemplo de la situación privada-cercana, los participantes indicaron “cómo creen que deberían expresar sus emociones en privado (ya sea en su propia casa o en la de otra persona) con personas muy cercanas (por ejemplo, familiares y amigos íntimos)”.
Con estas instrucciones disponibles en pantalla, los participantes utilizaron una escala visual de -100 a 100 para indicar la intensidad con la que expresarían cada emoción (por ejemplo, desde no expresar ninguna emoción hasta expresar mucho más de lo que sienten).
Tras someter estas valoraciones a un análisis estadístico, el equipo de investigación redujo la lista de emociones de 64 a 24, que representan tres conjuntos de ocho emociones, agrupadas en tres categorías, como se detalla a continuación:
- Afiliación: admiración, compasión, deleite, entusiasmo, felicidad, esperanza, placer, orgullo.
- Disrupción: ira, aburrimiento, asco, furia, odio, irritación, celos, resentimiento.
- Vulnerabilidad: desesperación, angustia, vergüenza, miedo, culpa, dolor, tristeza, infelicidad.
Utilizando las valoraciones de los tres conjuntos de emociones en los cuatro tipos de situaciones, Monaghan et al. llegaron a un conjunto final de normas de expresión, que son las siguientes:
Regla n.° 1: Está bien expresar tus sentimientos de afiliación en la medida en que los sientas, o incluso con mayor intensidad. No importa si estás en una situación pública o privada, ni si estás con personas conocidas o desconocidas.
Regla n.° 2: Evita expresar tus emociones disruptivas. Puede que no tengas problemas cuando estés en privado con alguien conocido, pero en general, la regla es reprimir, reprimir, reprimir.
Regla n.° 3: Guarda para ti también esas emociones vulnerables. Serás menos penalizado en una situación privada e incluso pública, pero serás juzgado negativamente si lo haces con personas que no conoces bien, ya sea en privado o en público.
La violación más grave de las reglas de expresión en esta muestra ocurrió con la manifestación de emociones disruptivas en público con personas que no conoces bien. En otras palabras, no inicies una discusión a gritos en medio de un centro comercial abarrotado si alguien se interpone accidentalmente en tu camino.
Aplicando las reglas de expresión
Ahora podemos ver por qué el arrebato de Ana se consideraría tan inapropiado. El estudio australiano muestra que la expresión de emociones vulnerables, incluso en presencia de personas que te conocen, se considera negativa en términos de aceptabilidad. Por otro lado, sería mucho más indulgente si soltara una carcajada, quizás incluso más fuerte que la de los demás, en el contexto de sus compañeros de trabajo.
Sin embargo, expresar emociones vulnerables puede generar problemas, incluso con personas que te conocen bien. Compartir con amigos cercanos o tu pareja que tienes miedo, te sientes culpable, herido/a o triste podría considerarse una pequeña transgresión de las normas. Pero entonces, te preguntarás: ¿qué hacer si tu pareja dice algo (sin querer) que toca una fibra sensible? ¿Debes reprimir esos sentimientos de vulnerabilidad?
Al interpretar sus hallazgos, los autores ofrecen una posible solución a este dilema. Puedes hacerle saber a tu pareja que te sientes herido/a. Como señalan, “en las relaciones íntimas, las personas pueden mostrar expresiones más relajadas y espontáneas, a la vez que se esfuerzan por mantener una imagen social positiva para nutrir estas relaciones” (p. 453). En otras palabras, expresa tu tristeza o dolor, pero contextualiza esta expresión dentro del amor que sientes por tu pareja.
En resumen, saber cómo y con quién expresar tus emociones puede requerir cierta habilidad para encontrar el equilibrio. Al poner en práctica estas tres reglas, obtendrás los resultados más satisfactorios.
A version of this article originally appeared in English.