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Abuso Emocional

¿Eres emocionalmente abusivo?

Puede pasarle a cualquiera.

eldar nurkovic/Shutterstock
Fuente: eldar nurkovic/Shutterstock

Puede pasarle a cualquiera. Es cierto: cualquiera puede volverse emocionalmente abusivo en una relación íntima. El camino al abuso emocional comienza en el punto en el que el resentimiento empieza a tener más peso que la compasión.

El resentimiento es un estado emocional predominante durante nuestra era de sentirnos con mayor derecho que los demás. Debido a que nos percibimos como con más derecho a sentirnos mejor que las generaciones anteriores, por lo tanto, aquellos a nuestro alrededor tienen la obligación de hacernos sentir bien.

El resentimiento es un intento mal entendido de transferir el dolor a alguien más, específicamente la vergüenza de fracasar en el proceso de sentirse bien, es decir crear más valor, significado y propósito en nuestras vidas. Culpar de este fracaso esencial a alguien más justifica un sentido de superioridad moral, junto con enojo de bajo nivel, que temporalmente nos hace sentir más poderosos. Pero el empoderamiento temporal viene con el costo de enemistar a nuestros seres queridos.

Un problema con el resentimiento es que se va construyendo por debajo del agua, para el momento en el que te das cuenta de que sientes resentimiento, ya llegó a una etapa avanzada. No te das cuenta de cuánto se está apoderando de tu vida hasta que, mediante terapia o algún evento que te cambie la vida, te vuelves más compasivo y miras hacia atrás a los años que desperdiciaste con tu resentimiento. Eventualmente, con un profundo remordimiento, te das cuenta del dolor que sufriste y del daño que causaste debido al resentimiento.

Debido a que el resentimiento te hace sentir como una víctima, se siente como si alguien más estuviera controlando tus pensamientos, sentimientos y comportamiento, viene con un impulso integrado de represalias. Si tienes resentimientos, probablemente eres emocionalmente abusivo hacia las personas que amas. Probablemente devaluaste, sobajaste, buscaste controlar o manipular y lastimaste deliberadamente los sentimientos de tus seres queridos en algún momento. Pero estando tan enfocado en lo que no te gusta de su comportamiento, no logras notar lo que no te gusta de tu propio comportamiento. Probablemente aún no comprendes que el resentimiento te transformó en alguien que no eres.

Así puedes saber si eres un hombre o una mujer emocionalmente abusivo/a:

Hombre:

  • ¿Sientes como que tu esposa o novia te provoca todo el tiempo?
  • ¿Tiene una manera especial de ponerte de mal humor?
  • ¿Hay veces en las que no quieres hablar con ella o estar cerca de ella?
  • ¿Sientes que dejas pasar muchas cosas hasta que ya no puedes soportarlo?
  • ¿Con frecuencia hace las cosas “de la manera incorrecta”?
  • ¿Pueden estarlo pasando bien y luego, de la nada, dice algo que te detona?
  • ¿A veces estás al borde a causa de una tarde mala o desagradable?
  • ¿Se siente como si tuvieras que criticarla por no ser más eficiente, más confiable o una mejor persona?
  • ¿Sientes como si ella te provocara a gritar o cerrarte cuando en realidad no quieres levantar la voz o estar de mal humor en absoluto?
  • ¿La tratas de maneras que no te habrías imaginado cuando empezaste a amarla?

Si respondiste que sí a cualquiera de las anteriores, estas son algunas cosas que tu esposa o novia probablemente dice sobre ti:

  • Es muy malhumorado.
  • No me ve ni me escucha.
  • Me siento como una cosa.
  • No puedo ser yo misma, tengo que pensar, sentir y comportarme de la manera que él quiere.
  • Nada de lo que hago es suficientemente bueno.
  • Siento que camino sobre cristales.

Mujer:

  • ¿A veces lo haces sentir como un fracaso como proveedor, pareja, padre o amante?
  • ¿Sientes que tienes que decirle lo mismo una y otra vez?
  • ¿Te dice que a veces gritas y explotas en su contra?
  • ¿Tus amigas subrayan que lo tratas mal?
  • ¿Lo culpas automáticamente cuando las cosas salen mal?
  • ¿Recurres a insultos, groserías o a hacerlo menos?
  • ¿Lo haces menos delante de otras personas o tus hijos?
  • ¿Amenazas con llevarte a sus hijos para que no pueda verlos nunca?
  • ¿Sueles sentir celos y quieres saber dónde está todo el tiempo?
  • ¿Tu familia o amigos se sorprenderían al saber cómo lo tratas a puerta cerrada?

Si respondiste que sí a cualquiera de las anteriores, estas son algunas cosas que tu esposo o novio probablemente dice sobre ti:

  • Es muy fastidiosa.
  • Es tan malhumorada.
  • Es desagradable estar a su alrededor.
  • Solo quiero que me deje en paz.
  • Nada de lo que hago es suficiente.
  • Siento que camino sobre cristales.

La salida: autocompasión

La autocompasión empieza con una mayor sensibilidad al resentimiento que causa el abuso emocional. Es tener simpatía hacia el dolor o pérdida percibida de la autovaloración que causa el resentimiento. Aún más importante, incluye la motivación de sanar y mejorar.

Ya que la experiencia de resentimiento rara vez mejora algo y nunca sana el dolor que lo causó, la mayoría de los resentimientos y actos de abuso son fracasos de autocompasión.

Conforme desarrollamos más autocompasión, nos motivamos menos por sentimientos temporales y más por nuestros valores más profundos. Como resultado, automáticamente nos volvemos más compasivos con las personas que amamos.

La clave para una relación exitosa es mantener un balance a veces delicado entre la autocompasión y la compasión por nuestros seres queridos.

A version of this article originally appeared in English.

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Acerca de
Steven Stosny, Ph.D.

El Dr. Steven Stosny, trata a las personas en temas de ira y problemas en relaciones. Sus libros más recientes incluyen How to Improve your Marriage without Talking about It y Love Without Hurt.

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