Tríada oscura
12 señales para saber si estamos tratando con un maestro manipulador
Un nuevo estudio sobre la oscura característica del Maquiavelismo puede ayudarnos a detectar la manipulación.
23 de marzo de 2020 Revisado por Abigail Fagan
¿Hay personas en tu vida que te hacen sentir como si estuvieran trabajando sus propios planes cuando tratan contigo? Tal vez iniciamos una relación con colaborador en un voluntariado o con un colaborador en un proyecto de grupo. Sin embargo, después de un par de semanas, empezamos a sentir que esta otra persona no parece estar preocupada por el bienestar general del grupo.
Después de haber fallado con muchas fechas de entrega, este individuo nos dice que lo creemos son falsedades, cosas como "Mandé el correo, ¿no te llegó? Todavía peor, encontramos que se nos está pidiendo ser co conspiradores de cierta manera, mintiéndole a los demás miembros del grupo acerca de las cosas que están pendientes. Para cubrir el hecho de que el trabajo no se ha hecho, esta persona nos pide que enviemos nosotros un correo electrónico con información que sabemos que es falsa y no aceptará un no como respuesta cuando nos resistimos a hacerlo. Nuestro único recurso, sin llegar a ser deshonestos, es terminar el trabajo de ambos para que quede a tiempo.
La tendencia de manipular a otros con el fin de lograr los fines propios cae en la categoría de "Maquiavelismo", una referencia histórica al filósofo italiano Maquiavelo asociado con la frase "el fin justifica los medios." Como se indica en en un nuevo estudio por la Universidad Nacional de Australia Conal Monaghan y colegas (2020), "La historia está plagada de líderes políticos que lograron y mantuvieron el poder a través de un desinterés insensible y engañoso por la libertad de sus ciudadanos" (p.277).
Según indican los investigadores australianos, la cualidad psicológica del Maquiavelismo, "es una diferencia relativamente estable que está afirmativamente asociado con comportamiento poco ético en intercambios sociales e incluso más allá" (p. 278). Nuestro colaborador en el proyecto de grupo podría cumplir con los criterios de esta personalidad indeseable mostrando una tendencia a mentir y manipular sin mostrar interés por el bienestar del grupo.
Al revisar investigaciones anteriores, Monaghan y sus colegas señalan la importancia de distinguir entre las tácticas manipuladoras de gente altamente Maquiavélica y las perspectivas que tenemos de otras personas como poco confiables, débiles y vulnerables para ser explotadas. Adicionalmente, proponen que esta característica altamente antagónica se forma por factores ambientales en lugar de estar conectada directamente con la personalidad. Entre las experiencias de la infancia que pueden formar la tendencia de explotar y usar a otras personas son negligencia, abuso y exposición a otro trauma que lleva al desarrollo de cinismo y desconfianza.
A pesar de que los autores no citan a Erik Erikson, su teoría sobre el desarrollo psicosocial parece ser relevante. Erikson propuso que se puede lograr un sentido de confianza desde principios de la vida si la persona se cría en un ambiente en el que se siente segura y cuidada. Además, como sugieren Monaghan et al, tener una sensación de confianza también puede ayudar a desarrollar empatía y un sentido de moralidad, lo que hace menos probable que alguien dañe o abuse de los demás.
A pesar de que pueda haber una base razonable para que una persona intente manipularnos y explotarnos, eso no ayuda cuando tenemos que encontrar una manera de evitar resultados desagradables con la gente en nuestras vidas. De acuerdo con el equipo australiano de investigación, la gente que intenta controlarnos lo hace por una combinación de "una percepción poco halagadora y pesimista de la humanidad a la que considera crédula, poco confiable, egoísta y manipuladora" (p.278). Esta es la dimensión de "Puntos de vista" del Maquiavelismo.
La segunda dimensión, conocida como "tácticas" refleja la "voluntad de usar cualquier medio, sin importar la moralidad tradicional, para lograr sus objetivos" (p. 278). Aquellos con un alto Maquiavelismo no están buscando placer personal, sino que buscan esos resultados orientados hacia un fin. Es posible que sientan algo de alegría al ver como sus convicciones hacen realidad (por ejemplo, que otras personas son crédulas), pero su motivación principal es lograr que se haga el trabajo con tan poco esfuerzo de su parte como sea posible.
Con estos antecedentes, el equipo de investigación desarrolló un instrumento que hace posible evaluar las dos dimensiones por separado (puntos de vista y tácticas) de una escala Maquiavélica. Predijeron que, si su escala era válida, la dimensión de puntos de vista se relacionaría efectivamente con una serie de emociones negativas (ser temeroso, desapego emocional) junto con altos niveles de narcisismo. Los autores predijeron que las puntuaciones de tácticas maquiavélicas estarían efectivamente corelacionadas con psicopatías y un deseo de maximizar ganancias personales en una tarea de dilema moral. Monaghan et al. basaron su trabajo en muestras que incluyeron estudiantes universitarios así como empleados de una compañía internacional y participantes en línea reclutados a partir de una página de internet general asociada con el estudio.
La escala final de 12 de 12 elementos se divide en dos componentes de puntos de vista y tácticas, como se muestra abajo. Los primeros tres elementos en cada categoría se califican como indicaciones positivas y las siguientes tres como indicaciones negativas de la característica:
Subescala de puntos de vista:
- En mi opinión, la naturaleza humana implica ser deshonesto.
- Creo que la mayoría de la gente sacará ventaja de los demás si están en la situación adecuada.
- Cuando la gente hace algo bueno por mí, en realidad quieren otra cosa.
- Siento que en el fondo, la gente confía en los demás.
- Creo que la gente preferiría ayudarle a los demás en lugar de actuar de manera egoísta.
- Creo que la mayor parte de la gente es esencialmente buena.
Subescala de tácticas:
- Creo que está bien ser poco ético para lograr un bien mayor.
- Creo que está bien sacarle ventaja a los demás para lograr una meta importante.
- A veces es necesario que yo engañe a los demás para lograr hacer cosas.
- Valoro ser honesto más que adelantarme a los demás.
- Para mí, engañar a otros nunca se justifica.
- Para mí, no vale la pena hacer algo si requiere ser poco ético
Después de pasar las puntuaciones de estos elementos por pruebas estadísticas rigurosas, incluyendo obtener puntuaciones de las mismas personas a través del tiempo (para evaluar la consistencia), los autores concluyeron que esta medida a dos factores se desempeñó como esperaban. En efecto, como predijeron, la gente con puntuaciones altas en la dimensión de puntos de vista tenían más probabilidades de tener perspectivas misántropas hacia los demás, de ser altamente narcisista, y de tener un bienestar menor.
Los participantes con altas puntuaciones en la subescala de tácticas, de nuevo, tenían más probabilidades de salir altos en los atributos predichos como psicopatía, falta de voluntad para reciprocar y de enfocarse en dilemas morales donde ponían los medios por encima de los fines. En otras palabras, solo con estos 12 elementos deberíamos ser capaces de obtener una imagen precisa de qué tan probable es que un individuo tienda a querer sujetarnos a sus perspectivas cínicas y explotadoras del mundo.
Ahora que sabemos que alguien califica muy alto en esta cualidad tan desagradable, ¿cómo podemos evitar estar sujetos a este tratamiento injusto e insensible en el que intentan subyugarnos a su voluntad? Lo más importante es reconocer que así como están acostumbrados controlar gente, lo más probable es que sean más maleables de lo que imaginamos. Si nos vienen a la mente palabras como "solo di que no", hay que hacerles caso. Su falta de sensibilidad y moralidad no debería detenernos de ejercer nuestra propia voluntad, particularmente una vez que reconozcamos lo baja que es su empatía. En segundo lugar, consideremos recordarle a estos individuos la importancia de lograr cualquier meta para la que supuestamente estamos trabajando. En ese proyecto grupal, si nuestro colaborador quiere ver resultados realmente, podemos enfatizar que la mejor manera de lograrlo es unir fuerzas.
Para resumir, la mayoría de los manipuladores regulares que nos encontramos no están intentando controlar el mundo en un sentido verdaderamente maquiavélico. Adicionalmente, como señala el equipo de Monaghan et al, el maquiavelismo es una característica, no una categoría y es una categoría que puede formarse por la experiencia. Puede haber esperanza para aquellos aspirantes a controladores en nuestras vidas, pero, mientras tanto, evitemos ser forzados a satisfacer sus deseos para que podamos satisfacer los propios.
Imagen de Facebook: Pressmaster/Shutterstock
A version of this article originally appeared in English.