Técnica de la silla vacía

La Técnica de la silla vacía

La Técnica de la silla vacía es una técnica empleada dentro de la psicoterapia y más concretamente dentro del psicoanálisis y la terapia Gestalt. La técnica de la silla vacía se utiliza para crear un diálogo entre el paciente y un ser que no existen, que puede ser la propia personalidad del individuo o bien una persona fallecida o distanciada.

La Técnica de la silla vacía transforma la sesión de terapia en una situación ficticia. Nos permite conectarnos emocionalmente con nuestra propia experiencia para integrarla en nuestra vida.

Diversos accidentes o situaciones pueden llegar a ser traumáticos para una persona. Generalmente, estas situaciones que son desgradables para nosotros son bloqueadas por nuestro sub-conciente. La idea de la Técnica de la silla vacía es llegar a establecer un diálogo con esa situación bloqueada que nos afecta sin que lo sepamos.

Cuando en la silla proyectamos algo de nuestra personalidad, como un sentimiento o una necesidad, por ejemplo, la persona se encuentra en un estado más comprensiva respecto a sí misma. Las cosas más subjetivas se vuelven tangibles, y esto hace que podamos comprenderlas y manejarlas. También se puede proyectar otro individuo que por alguna razón está distanciado de nosotros.

Obviamente que la Técnica de la silla vacía va cambiando según qué sea proyectado. Si se proyecta un hecho, una parte de la personalidad, o una persona ausente, se debe proceder de distintas maneras según la situación. Durante la sesión, lo que se hace en todos los casos es hacer que el paciente cambie de silla, para ver los acontecimientos desde otro panorama y a su vez poder sentirlo más de cerca.

El psicoterapeuta siempre debe ir guiando al paciente durante el proceso.

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